¿Llevas un tiempo en una vivienda alquilada y te gustaría darle otro aire y renovarla?

¿Te gustaría adaptar la vivienda que has alquilado más a tu gusto?

El tipo de obra en que estás pensando ¿es reversible? Qué ocurre si cuando te vas el propietario desea que le devuelvas el piso tal y cual lo recibiste.

¿De qué tipo de obra estamos hablando? ¿Se trata de una obra de reparación o rehabilitación indispensable para el correcto funcionamiento de las instalaciones o infraestructuras de la vivienda?

Veamos los diferentes tipos de obras y su tratamiento legal.

Obras de conservación.

Las obras encaminadas a la conservación de un piso de alquiler  y de sus instalaciones e infraestructuras corren a cuenta del casero, según los Artículos 21 y 26 de la vigente Ley de arrendamientos urbanos.

Si la obra durase más de veinte días, habrá de disminuirse la renta en proporción a la parte de la vivienda de la que el arrendatario se vea privado.

Obras urgentes

Si una avería es urgente (ejemplo una inundación o un escape de gas) el arrendatario puede, en todo momento y previa comunicación al arrendador, realizar las obras necesarias para evitar un daño inminente o una incomodidad grave, y exigir de inmediato su importe al arrendador.

Pequeñas reparaciones

Según el Art. 21 de la Ley de Arrendamientos Urbanos las pequeñas reparaciones o sustituciones que exija el desgaste por el uso ordinario de la vivienda (tales como grifos, persianas, interruptores…) serán de cargo del arrendatario.  La restitución del piso al estado que tenía cuando se alquiló puede dar lugar a tener que llevar a cabo este tipo de pequeñas reparaciones una vez que el contrato se rescinda o expire.

Obras de mejora

Este tipo de obras están reguladas en el Artículo 22 de la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Se trata de obras de mejora cuya realización no pueda razonablemente diferirse hasta la conclusión del arrendamiento.

El arrendador deberá notificar al menos con tres meses de antelación al arrendatario la naturaleza, comienzo, duración y coste previsible de las obras. El arrendatario tendrá dos opciones en función de cómo afecten las obras a la vida y rutinas diarias del arrendatario :

1.- Si las obras afectan de forma relevante a la vida diaria del arrendatario éste tendrá un mes desde la notificación para desistir del contrato. Si desistiese el arrendamiento se extinguirá en el plazo de dos meses durante los cuales no podrán comenzar las obras.

2.- Si las obras afectan de modo irrelevante a la vivienda arrendada no tendrá ese derecho de desistimiento pero sí el de reducción de la renta en proporción a la parte de la vivienda de la que se vea privado por causa de aquéllas, así como a la indemnización de los gastos que las obras le obliguen a efectuar.

Obras del arrendatario

Este tipo de obras están reguladas en el Artículo 23 de la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Si se modifica la configuración de la vivienda el arrendatario deberá solicitar el consentimiento, por escrito, del arrendador.  Si se realizasen estas obras sin el consentimiento del arrendador éste podrá 1.- resolver el contrato o esperar el momento en que concluya el contrato y  bien pedir al arrendatario que reponga las cosas al estado anterior ó conservar la modificación efectuada sin que éste pueda reclamar indemnización alguna.

En ningún caso podrá realizar obras que provoquen una disminución en la estabilidad o seguridad de la vivienda. Caso de hacerlo el arrendador podrá exigir de inmediato la reposición de las cosas al estado anterior.