Estas son las consecuencias jurídicas que se pueden originar en los arrendamientos de viviendas cuando fallece alguna de las partes que suscribieron el contrato.

Supuesto de fallecimiento del inquilinoDerecho de subrogación

Si falleciese el inquilino la ley concede derecho a subrogarse en lo que queda de arrendamiento a determinados familiares del inquilino fallecido si se cumplen determinados requisitos en cuanto al  tiempo de convivencia con aquel.  Estos son los familiares y plazos requeridos por la ley :

Cónyuge. El cónyuge del inquilino fallecido que al tiempo del fallecimiento estuviera conviviendo con él.

Pareja efectiva. Si no estuviese casado, supuestos de pareja efectiva del inquilino fallecido,  también podría subrogarse en el contrato si puede acreditar una convivencia previa de dos años, salvo que hubieran tenido descendencia común (hijos), en cuyo caso bastaría con la mera convivencia.

Descendientes. También podrían subrogarse los descendientes del arrendatario fallecido, o sea los hijos y nietos que en el momento de su fallecimiento estuvieran sujetos a su patria potestad o tutela. Caso de ya no no lo estén tendrán este derecho si  hubieran convivido habitualmente con el fallecido durante los dos años precedentes a su fallecimiento.

Ascendientes del arrendatario fallecido. También podrían subrogarse al contrato los ascendientes del arrendatario fallecido, o sea los padres y abuelos que hubieran convivido habitualmente con él, durante los dos años precedentes a su fallecimiento.

Hermanos. También podrían subrogarse los hermanos del inquilino fallecido que hubieran convivido durante los dos últimos años con el fallecido.

Personas con capacidades diferentes. Y por último, también podrían subrogarse en el arrendamiento otras personas diferentes a las mencionadas que tuvieran una minusvalía igual o superior al 65%, pero siempre que tuvieran una pequeña relación de parentesco hasta el tercer grado colateral con el inquilino fallecido y hubieran convivido con él durante los dos últimos años.

Obligación de comunicación del ejercicio del derecho de subrogación. Los parientes antes indicados deberán comunicar al arrendador en el plazo de tres meses desde la muerte del inquilino su ejercicio de este derecho.  En esta comunicación se identificará quien es la persona que se subroga en el contrato indicando el grado de parentesco con el inquilino fallecido.

Recapitulando los supuestos en que se extinguiría el contrato :

1.- Cuando no hubiera ningún pariente que tuviera derecho a la subrogación de acuerdo con lo indicado por la ley.

2.-Cuando habiendo parientes éstos no cumplieran los requisitos de convivencia con el inquilino fallecido que exige la ley, normalmente dos años de convivencia.

3º.- En contratos de duración superior a cinco o siete años, dependiendo de que el arrendador sea una persona física o jurídica, el inquilino admitiera en el contrato la renuncia a la subrogación pasados estos plazos.

4º.- Y, por último, cuando habiendo parientes del inquilino con derecho a la subrogación, éstos no comunicaran al arrendador dentro de los plazos legales, tres meses a contar desde el fallecimiento, el hecho del fallecimiento con la documentación que exige la ley acompañar, como es el certificado de defunción y los datos de identidad de las personas que tuvieren derecho a la subrogación y el parentesco que tuvieran con el inquilino fallecido.

Si quien falleciese fuera el arrendador, son los herederos del arrendador fallecido los que estarían obligados a continuar con el arrendamiento por el tiempo de contrato que restase por cumplir, excepto que el arrendador fallecido fuera el usufructuario de la vivienda, en este caso al fallecimiento del arrendador usufructuario se extinguiría el arrendamiento y no se transmitiría a sus herederos.